Se trata de un conjunto de pequeñas oquedades excavadas en terreno de conglomerados, más consistentes en unas zonas que en otras, con algunos bloques caídos al pie de la pared, por lo que es posible que estas cavidades fueran mayores en algún momento; en el extremo de la derecha existe un ventanuco abierto y/o consolidado artificialmente con yeso (se aprecia en las fotografías correspondientes), lo que indicaría algún tipo de uso en el pasado. Las 5 oquedades se han numerado de izquierda a derecha del 1 al 5, siendo las dos últimas de la derecha las más pequeñas y la número 2 la de mayor volumen, con una anchura máxima de 3,70 metros, altura máxima de 2 metros y un desarrollo de visera de 5,60 metros. El topónimo de estas cavidades aparece reflejado en una cartografía del año 1907 (planimetría base para la elaboración de la primera edición de las hojas cartográficas a escala 1:50.000 del Instituto Geográfico Nacional) como "Senda de la Cueva del Seco". Durante la pasada Guerra Civil (1936/39) estas cavidades sirvieron de refugio para muchas personas, tal como aparece reflejado en 2 imágenes adjuntas, con la particularidad de que en esa época, estas cuevas parece que se conocían como "Cueva de la Riera" (véase el apartado de imágenes). |